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El ex ministro de Economía Domingo Cavallo culpó hoy al "mal funcionamiento de la política" y al "uso inadecuado de la legislación" de la última crisis política vivida en la Argentina durante 2001 y 2002.
Cavallo, ministro de 1991 hasta 1996 con el presidente Menem, y en 2001 hasta la renuncia de Fernando De la Rúa, se encuentra en Madrid para participar en el seminario "Seguridad Jurídica de las inversiones extranjeras en Latinoamérica", organizado por el Instituto Elcano.
El ex ministro defendió "todas las modificaciones económicas" que se hicieron mientras él fue ministro, porque "fueron aprobadas por el Parlamento", cosa que no ha sucedido en etapas posteriores.
La Ley de Convertibilidad, que igualaba el peso argentino al dólar estadounidense, "se discutió en el Congreso. Lo que no se discutió fue su derogación" y la posterior devaluación de la moneda argentina, afirmó.
La Ley de Reforma del Estado, de Reformas Económicas y las privatizaciones importantes: petróleo, gas, electricidad, etc, "se hicieron -aseguró- mediante leyes y todos los que invirtieron en estos sectores lo hicieron con amparo legal y más transparencia que en otros países".
"Cuando se impuso la Ley de Convertibilidad se hizo legal el uso del dólar, que ya era la moneda más empleada por los argentinos que no se fiaban de su moneda, así la inflación desapareció porque los contratos estaban garantizados por el dólar", explicó el ex ministro.
En cuanto a las relaciones de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Cavallo defendió que su país "siempre ha cumplido sus compromisos con el Fondo", pero, sin embargo, el FMI "no ha cumplido con Argentina desde finales de 2001".
Cavallo explicó que en agosto de 2001 se aprobó una reestructuración de la deuda de acuerdo con el FMI, que aportó en ese momento 5.000 millones de dólares y otros 3.000 para más adelante, además de otras aportaciones que estaban pendientes y que eran vitales para la economía argentina.
Sin embargo, después "decidió boicotear la reforma de la deuda y rechazó todos los planes que se presentaron", añadió.
La devaluación del peso consiguió, según el ex ministro, que la gente perdiera las ilusiones por la fuerte baja de los salarios y que el dólar se sobrevalorara en exceso, aseguró.
Para Cavallo, es imposible avanzar "con los precios tan altos y los salarios tan bajos", por lo que defendió "referenciar el valor del peso no sólo al dólar sino también al euro, mediante el Plan de Competitividad.
Para Cavallo, la devaluación del peso resultó "sumamente negativa porque provocó redistribuciones de riqueza y de ingresos, que no sólo eran innecesarias, sino, además, injustas e ineficientes".
Así, "se ha originado un enorme pasivo contingente consistente en cientos de miles de juicios contra el Estado", derivados de los innumerables incumplimientos de los contratos y del marco legal".
A juicio del ex dirigente, la única razón por la que se ha evitado la hiperinflación, radica, justamente en que se hayan venido dilatando las sentencias definitivas sobre estas reclamaciones".
Cavallo concluyó asegurando que "para que Argentina pueda retomar una senda de crecimiento sostenido, será necesario deshacer la mayor parte de los efectos de la devaluación de 2002 y recrear el clima de seguridad jurídica para que el ahorro argentino y extranjero vuelvan a estar disponibles para financiar altos niveles de inversión".
La Nación
MADRID.- El ex ministro de Economía Domingo Cavallo recomendó al Gobierno que "deje de privilegiar al Fondo Monetario Internacional y que pesifique su deuda" con el organismo. No sólo porque "legalmente puede hacerlo", sino porque con eso conseguiría que la entidad "se preocupe por preservar el valor de la moneda, del trabajo y del ahorro de los argentinos".
Al oír tal propuesta, una carcajada estalló entre los 300 asistentes al foro empresarial en el que ayer Cavallo reapareció en Madrid. Pero enseguida el ex ministro probó que hablaba en serio. "Con su deuda asegurada en dólares, el FMI ahora está muy tranquilo y su situación es muy cómoda. Pero si el Gobierno lo obliga a aceptar títulos en pesos argentinos, como hizo con muchos otros acreedores, verán que empieza a preocuparse porque los argentinos valgamos", sostuvo.
"Es una solución sencilla y amparada por la legislación. El FMI no tiene por qué tener privilegios sobre otros inversores nacionales y extranjeros que confiaron en la Argentina y a los que está ayudando a estafar", disparó el ex ministro, muy a tono con el reclamo de bonistas de todo el mundo que, precisamente, denuncian esa deferencia de trato. El ex hombre fuerte de los gobiernos de Carlos Menem y de Fernando de la Rúa responsabilizó también al FMI, y en especial a su vicedirectora, Anne Krueger, de "boicotear la reestructuración de la deuda" en agosto de 2001.
Luego afirmó que la actual renegociación de la deuda "nos dejará en una situación peor que en diciembre de 2001", cuando cayó el gobierno de De la Rúa. "Con las quitas que propone no irá a ningún lado y sí enfrentará miles de juicios contra el Estado, cuyas sentencias engrosarán aún más el endeudamiento existente". Todo eso ocurrió en un seminario sobre seguridad jurídica e inversiones extranjeras en la Argentina, que organizó el Instituto Elcano.
Próximo al gobierno español, el encuentro fue inaugurado por el ministro de Economía y vicepresidente, Rodrigo Rato. No asistieron, en cambio, ninguno de los tres pares argentinos convocados: Rafael Bielsa, Gustavo Béliz y Roberto Lavagna, que designó al secretario de Coordinación Técnica, Leonardo Madcur, para representarlo.
Los organizadores negaron el comentario de varios asistentes según el cual las ausencias de los ministros argentinos se decidieron luego de que Cavallo y el ex candidato a presidente Ricardo López Murphy ratificaron su presencia.
Cavallo reiteró que hubo un "golpe institucional" contra el gobierno de De la Rúa y en su montaje involucró a Eduardo Duhalde y a Raúl Alfonsín, "que enviaron a la Plaza de Mayo a empleados públicos bonaerenses, irritados porque no cobraban sus sueldos debido al alto endeudamiento de la provincia."
Contra todos
Dijo que el enorme endeudamiento no fue del Estado, sino de las provincias y que "en eso la culpa la tuvieron Duhalde y el ex presidente Carlos Menem, que gastaban a lo loco en competencia por lograr la candidatura a la presidencia de la Nación entre 1998 y 1999".
En la pasada, culpó también al Banco Central por haber calificado ese endeudamiento provincial con riesgo cero y, encendido ya el volcán, cargó sobre quienes "apoyaron la pesificación porque, de paso, con eso se salvaban ellos". En ese punto mencionó especialmente al ex ministro de la Producción de Eduardo Duhalde José Ignacio de Mendiguren "que vendió su empresa (Coniglio) en dólares, sacó el dinero del país y luego quiso la pesificación porque con eso, con los dólares fuera del país, podría no sólo recomprar su empresa, sino también otras".
Página 12
Lugar: el Hotel Wellington, de Madrid. Ocasión: seminario sobre la seguridad jurídica de las inversiones extranjeras en la Argentina. Invitados: empresarios extranjeros con intereses en el país y ex funcionarios. En ese escenario, a 10 mil kilómetros de Buenos Aires, Domingo Cavallo ofreció su versión sobre la crisis de fines de 2001 que terminó en los cacerolazos y en su eyección del gobierno y en el derrumbe institucional. Opinó también sobre el presente: dijo que el Fondo Monetario “sigue estafando” a la Argentina y dio recomendaciones a la actual administración. Sólo pidió perdón a los presentes por apasionarse arriba del escenario. “Es mi estilo y son temas que llegan mucho a mi corazón”, se disculpó.
Luego de dar su particular versión del corralito –señaló que no se trató de un congelamiento de depósitos sino de un control de cambios–, Cavallo concluyó: “Ahora, la solución es sencilla”. Y sentenció: que el gobierno argentino pesifique la deuda con los organismos multilaterales de crédito. “Si se obliga al Fondo a aceptar títulos en pesos, el FMI va a empezar a preocuparse porque nuestra moneda, ahorros y nuestro trabajo valgan. Que los argentinos valgamos”, enfatizó. El encuentro que duró la mañana y buena parte de la tarde madrileña fue organizado por el Real Instituto Elcano, una organización cercana a la administración Aznar. La preocupación de los asistentes se refiere a la política tarifaria que tendrá el Gobierno. El seminario finalizará hoy con las presentaciones de funcionarios argentinos, como el canciller Rafael Bielsa y el ministro Gustavo Beliz.
Cavallo aprovechó la presentación para despacharse a gusto. Primero apuntó contra el Fondo: “La Argentina está sufriendo porque desde Washington decidieron convertirnos en conejillos de Indias para aplicar el principio de riesgo moral”, dijo. A su vez, aseguró que el organismo se encuentra en una posición “cómoda” frente a la salida de la crisis ya que es un acreedor privilegiado: cobra en dólares sin la aplicación de ninguna quita. “Así, el FMI nos estará ayudando a terminar de estafar a los argentinos y a los extranjeros que confiaron en el país”, exclamó el ex ministro, en la última exposición antes del almuerzo.
Cavallo despotricó también contra Eduardo Duhalde por la devaluación. Y elogió a Lula porque “está haciendo lo contrario, al evitar una devaluación del real”. Con ironía, incluso criticó, sin nombrarlo, a Roberto Lavagna: “La devaluación fue exitosa porque devaluó las aspiraciones de los argentinos”, apuntó, al referirse a las polémicas declaraciones del actual ministro sobre el éxito de la salida de la convertibilidad. Por último, a los españoles les dejó una inquietud. “Me pregunto cómo podrán aumentar las tarifas con los actuales salarios”, señaló.
Cavallo defiende las medidas que tomó como ministro
Por Ámbito Financiero
Domingo Cavallo culpó hoy al mal funcionamiento de la política y al uso inadecuado de la legislación de la última crisis vivida en Argentina durante 2001 y 2002.
Cavallo se encuentra en Madrid para participar en el seminario "Seguridad Jurídica de las inversiones extranjeras en Latinoamérica", organizado por el Instituto Elcano.
En ese contexto, defendió que "todas las modificaciones económicas" que se hicieron mientras él fue ministro "fueron aprobadas por el Parlamento", cosa que, destacó, no sucedió en etapas posteriores.
"La ley de Convertibilidad, que igualaba el peso al dólar se discutió en el Congreso. Lo que no se discutió fue su derogación y la posterior devaluación de la moneda argentina", afirmó.
Aseguró, además, que la ley de reforma del Estado, de reformas económicas y las privatizaciones importantes "se hicieron mediante leyes y todos los que invirtieron en estos sectores lo hicieron con amparo legal y más transparencia que en otros países".
"Cuando se impuso la ley de Convertibilidad, se hizo legal el uso del dólar, que ya era la moneda más empleada por los argentinos que no se fiaban de su moneda. Así, la inflación desapareció porque los contratos estaban garantizados por el dólar", explicó.
En cuanto a las relaciones de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Cavallo defendió que su país "siempre ha cumplido sus compromisos con el Fondo", pero, sin embargo, este organismo "no ha cumplido con Argentina desde finales de 2001".
Cavallo explicó que en agosto de 2001 se aprobó una reestructuración de la deuda de acuerdo con el FMI, que aportó en ese momento 5.000 millones de dólares y otros 3.000 para más adelante, además de otras aportaciones que estaban pendientes y que eran vitales para la economía argentina.
Sin embargo, después "decidió boicotear la reforma de la deuda y rechazó todos los planes que se presentaron", añadió.
La devaluación del peso consiguió, según el ex ministro, que la gente perdiera las ilusiones por la fuerte bajada de los salarios y que el dólar se sobrevalorara en exceso, aseguró.
Para Cavallo, es imposible avanzar "con los precios tan altos y los salarios tan bajos", por lo que defendió "referenciar el valor del peso no sólo al dólar sino también al euro, mediante el Plan de Competitividad.
Según dijo, la devaluación del peso resultó "sumamente negativa porque provocó redistribuciones de riqueza y de ingresos, que no sólo eran innecesarias, sino, además, injustas e ineficientes".
"Así se ha originado un enorme pasivo contingente consistente en cientos de miles de juicios contra el Estado, derivados de los innumerables incumplimientos de los contratos y del marco legal", puntualizó.
A juicio de Cavallo, la única razón por la que se ha evitado la hiperinflación, radica, justamente "en que se hayan venido dilatando las sentencias definitivas sobre estas reclamaciones".
Cavallo concluyó asegurando que "para que Argentina pueda retomar una senda de crecimiento sostenido, será necesario deshacer la mayor parte de los efectos de la devaluación de 2002 y recrear el clima de seguridad jurídica para que el ahorro argentino y extranjero vuelvan a estar disponibles para financiar altos niveles de inversión".
Clarín
Para Domingo Cavallo los culpables de la crisis extraordinaria que estalló en Argentina son el Fondo Monetario, que boicoteó su política, y el golpe de Estado institucional contra el gobierno de Fernando de la Rúa cuyos principales responsables, acusó, fueron Eduardo Duhalde y Raúl Alfonsín.
La intervención de Cavallo se produjo en el seminario "La seguridad jurídica y las inversiones extranjeras en América latina. El caso argentino", organizado por el Real Instituto Elcano.
Cavallo explicó que en agosto de 2001 "teníamos arreglada una reprogramación de la deuda". Añadió que el FMI decidió convertir a los argentinos en "conejillos de indias" y aplicar el principio de riesgo moral. Argentina y quienes compraban su deuda fueron castigados. No hubo un boicot formal pero el Fondo no apoyó la reestructuración de la deuda, que hubiera significado un ahorro de 14.000.millones de dólares.
Sin la más mínima intención de hacer una autocrítica, el ex ministro siguió adelante: denunció también que el Gobierno discrimina a los acreedores privados mientras el Fondo recibe los reembolsos en dólares. De continuar esta situación "el FMI nos estará ayudando a terminar de estafar a los argentinos y a los extranjeros que confiaron en Argentina". Sostuvo Cavallo que el Gobierno argentino debía obligar al Fondo a aceptar títulos en pesos argentinos.
Para retomar la senda del crecimiento sostenido, Cavallo aconsejó "deshacer los efectos de la devaluación de 2002 y recrear el clima de seguridad jurídica para que el ahorro argentino y extranjero vuelvan a estar disponibles para financiar altos niveles de inversión".
Junto a Cavallo se sentó Leonardo Madcur, actual secretario de Coordinación del Ministerio de Economía. El prefirió exhortar a las empresas españolas en Argentina a que estuvieran tranquilas porque el plan de renegociación de contratos y tarifas tiene un calendario que avanza rápidamente.